INSPÍRATE CON LA RSE DE ESTOS GIGANTES

¿Qué tienen en común Microsoft, The Walt Disney Company, Google y BMW? Si tú también estás convencido de que la RSE es el factor distintivo de las empresas en el siglo XXI, lee esta nota de principio a fin y descubre las estrategias más innovadoras e impactantes.

A fines de 2017, la revista Forbes publicó un listado con las 10 empresas del mundo que implementan las mejores políticas de Responsabilidad Social Empresaria. Las primeras del podio llaman la atención por su variedad: Microsoft, The Walt Disney Company, Google y BMW.

Las tácticas del gigante informático abarcan diversos temas: desde innovación, pasando por diversidad e inclusión, derechos humanos, ayuda filantrópica y medio ambiente, hasta el compromiso con el desarrollo de una informática de confianza. Uno de sus principales es que con el progreso de Microsoft, progresan también las comunidades que lo rodean. Es por ello que dentro de sus estrategias fundamentales está el pensar constantemente a quién alcanzan, cómo llegan a esas personas y hacia dónde quieren llegar junto a ellas. Hoy enfocan sus esfuerzos en las empresas que pertenecen a minorías y mujeres, invirtiendo en el desarrollo de los próximos líderes de la industria tecnológica.

Sin dudas, la creatividad es uno de los valores que mejor representa a The Walt Disney Company, que cada año nos hechiza con grandes historias narradas de una manera excepcional.  Su originalidad en tanto a RSE radica en un estilo digno de imitar: la fijación de metas ambiciosas pero alcanzables, que ponen en movimiento los mayores bríos de sus trabajadores para llegar a ellas. Porque, tal como sostienen, “las metas son una importante herramienta que ayudan a guiar nuestras ambiciones y a medir nuestros avances”. Por ejemplo, dentro de su compromiso con el medio ambiente encontramos tres objetivos claramente definidos: lograr cero emisiones de gases invernadero, lograr cero residuos y conservar los recursos hídricos.

Por su parte, Google pisa fuerte en la educación de jóvenes que no tienen acceso a una formación de calidad por limitaciones económicas o sociales. Además, también en este sentido, brinda programas de alfabetización a niñas de África y Afganistán. La clave, para Google, es que sus tecnologías estén también al servicio de empoderar a los colectivos excluidos. Otro aspecto digno de resaltar es que la RSE de Google no solo se orienta hacia afuera: los trabajadores de la corporación gozan de privilegios solo soñados por empleados de otras empresas. Tiempo laboral destinado exclusivamente a la recreación, casi 5 meses de licencia por maternidad y 2 meses de licencia por paternidad, la posibilidad de tener los dispositivos tecnológicos que Google produce y con los que trabaja…

BMW es la líder mundial en sostenibilidad. En este sentido, su política es integral: la sostenibilidad forma parte de su estrategia de negocio, lo que quiere decir que cada uno de sus proyectos debe ser plausible de medición en términos de desarrollo sostenible. La protección del medio ambiente a través del uso responsable de la energía es parte de su visión como empresa.

Si, además de la relevancia de la que invisten su compromiso con la sociedad, estas empresas tienen algo en común, es que sus políticas de RSE están orientadas al futuro. Dan soluciones a los problemas de hoy, pero con el objeto de que el impacto de esas pequeñas acciones sea sobre todo aprovechado por las generaciones de los próximos tiempos.

¿Y por qué es importante que las compañías inviertan en RSE? La consultora Reputation Institute dio a conocer en su Informe 2016 que más del 40% de la reputación de una corporación se basa en la percepción de su comportamiento responsable. El potencial que tienen las compañías de incidir en su entorno para generar cambios significativos es enorme y esta realidad les otorga una fuerte responsabilidad en la construcción de un mundo mejor. ¿Qué estrategias estás implementado tú?

ROBOTS QUE PUEDEN PENSAR

Las innovaciones introducidas por la Inteligencia Artificial hasta no hace mucho se circunscribían al ámbito de la fantasía y la ficción. Sumérgete en este artículo y descubre cómo esta tecnología está revolucionando el mundo.

El 21 de septiembre del 2001 se estrenaba en los cines de Estados Unidos una nueva –y esperada –película de Steven Spielberg: Inteligencia Artificial. El largometraje cosechó buenas críticas y hoy, 17 años después, sigue siendo reproducido por distintas cadenas televisivas. Lo revolucionario del film no residió exactamente en la escalofriante perfección de la apariencia humana de David, el niño robot protagonista. De hecho, lo que hizo reflexionar a los espectadores fue una característica diferencial que Spielberg otorgó al personaje: la capacidad de amar.

Más tarde, otras películas retomarían esta perturbadora idea. ¿Has visto Her? ¿Cuántos días necesitaste para ver completas las cuatro temporadas de Black Mirror?

Lo cierto es que la idea de Spielberg ya se venía madurando hace rato. En 1943, los científicos Walter Pitts (matemático) y Warren McCulloch (neurólogo) publicaron el artículo “Un cálculo lógico de las ideas inmanentes en la actividad nerviosa” en el que, a partir de sus teorías sobre el funcionamiento del cerebro, abrieron el campo para el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA).

Desde entonces, la IA ha crecido a gran velocidad y hoy convivimos casi sin darnos cuenta con una variedad de sistemas que implementan este tipo de tecnología. El famoso “OK Google…” para solicitar alguna información al buscador sin necesidad de tipear o la elocuente “Siri” que puede ayudarte hasta a encontrar tu auto cuando olvidaste dónde lo dejaste estacionado, son algunos ejemplos.

¿Te has puesto a pensar cuántas veces hablaste por teléfono con un “agente virtual”? Se trata de un programa que tiene la capacidad de interactuar con personas y que frecuentemente es empleado para servicios de atención al cliente. Es probable que muchas veces tus consultas o reclamos fueran atendidos por un robot. Asombroso ¿verdad?

Ha quedado claro que la IA es parte de nuestra cotidianeidad… ¿conoces otros casos en que los robots se relacionan con nosotros?

A un nivel más complejo, encontramos los increíbles Amazon Echo –también conocido como Alexa –o la alternativa de Google, Google Home. Estos “asistentes de voz” lucen como parlantes pequeños que pueden acomodarse sin inconvenientes en cualquier rincón de tu casa. Su función es ambiciosa: facilitarte el día a día.

Alexa te escucha todo el tiempo y, a medida que va incorporando más y más información, incrementa y perfecciona sus habilidades. Si le pides que reproduzca una canción, lo hará sin problemas. También te ayudará a encontrar la mejor receta para que deleites a tus amigos con una comida, te será de utilidad para armar la lista de compras del supermercado y te advertirá sobre el vencimiento de los alimentos así no te llevas ninguna sorpresa. Pero eso es solo una mínima parte de lo que puede hacer: actualmente, Alexa tiene 15 mil habilidades y cada vez se vuelve más inteligente.

Mucho se dice del progreso que traen consigo las nuevas tecnologías: cambian el escenario de los trabajos y los dotan de nuevas posibilidades. De todas maneras, las opiniones al respecto son diversas. También hay quienes creen –y tienen muchas pruebas –que el advenimiento de la tecnología irá reemplazando de a poco al ser humano hasta dejarlo afuera de la acción. ¿Cuál es tu posición al respecto?

Por suerte, más allá del impresionante avance de la IA, hay cualidades que todavía le quedan reservadas solo al ser humano. Sin embargo, ¿no te da curiosidad saber si algún día una máquina podrá manifestarnos cariño y qué tan lejos estamos de eso? O más temible aun: ¿qué tanto falta para que alguno de nosotros se enamore de un robot?

ESTRATEGIAS URBANAS PARA COMBATIR EL CAMBIO CLIMÁTICO

La degradación del medio ambiente tiene muchos afluentes. ¿Cuál es la relación que existe entre el cambio climático y el crecimiento de las ciudades?

Antes de responder a esta pregunta, cabría preguntarse si efectivamente existe una relación entre ambos factores y la realidad demuestra que sí: el cambio climático y el crecimiento de las ciudades se condicionan recíprocamente. La UNESCO reconoce que, con distintas variantes y matices, todas las megaciudades del mundo deben enfrentarse a grandes retos demográficos y medioambientales.

Para empezar, te brindamos algunos datos que ya son de conocimiento popular: las ciudades consumen más del 75% de los recursos naturales y la energía de todo el mundo. Además, generan el 75% de las emisiones de carbono. Y, cuando los centros urbanos crecen, aumentan con su población estas necesidades de consumo.

La expansión de las zonas urbanas alcanza ciertos ecosistemas cuya producción de bienes y servicios es sumamente valiosa para las sociedades. La purificación del agua que posibilitan los humedales al absorber los contaminantes y el almacenamiento del carbono sostenido por los bosques que, entre otras cosas, evita la erosión del suelo, son algunas de las relevantes actividades que se ven influidas por este fenómeno.

Otra de las consecuencias es el avance urbano sobre las denominadas llanuras aluviales intactas, que operan una significativa amortiguación de las inundaciones. ¿Sabías que en el 2017 muchas importantes ciudades sufrieron alguna inundación? Texas, México, Buenos Aires, Mumbai, Stuttgart, son algunas de las que se cuentan entre ellas. Las consecuencias a veces no son tan graves: solo algunas deficiencias en los servicios públicos (que, sin embargo, a veces pueden ser bastante perjudiciales). Pero, en otras ocasiones, las inundaciones también dejan como saldo decenas de muertes y muchas personas pierden cosas valiosas e, incluso, su propio hogar.

De todas maneras, la afluencia de la gente a las ciudades es un hecho que pareciera difícil de ser revertido y, por el contrario, un hecho cuyas potencialidades de incremento son incluso bastante altas. Esta afirmación no tiene el propósito de desalentar a nadie… más bien se trata de asumir el desafío y construir caminos posibles en este escenario.

¿Ya oíste hablar de las infraestructuras verdes? También llamadas GI por sus siglas en inglés (Green Infrastructure), las infraestructuras verdes son una opción económica y resiliente para enfrentar los retos de los climas más húmedos.  Las formas que estas construcciones han adoptado en las distintas ciudades del mundo se caracterizan por su creatividad y por proporcionar un cambio importante en cuanto a la reducción de los impactos. Además, hacen un gran aporte al paisaje. Los beneficios de la implementación de las infraestructuras verdes comprenden múltiples áreas como la ambiental, la social y la económica.

Algunos ejemplos de esta práctica urbanística pueden servirnos para conocerla mejor. Las planter boxes (en castellano, “cajas de plantas”) son macetas de cemento dispuestas a un costado de las aceras y que tienen como objeto principal canalizar y absorber el agua de las tormentas. Esta línea verde en medio de la pavimentación que recubre las ciudades, protege el entorno de las inundaciones. Un proyecto en la Avenida Michigan ya implementó esta medida.

Pero en Los Ángeles fueron más lejos: adosaron a las planter boxes otros recursos –como el pavimento permeable –y convirtieron la Avenida Elmer en una calle verde.

Y ahora ¿qué opinas de la relación entre cambio climático y crecimiento de las ciudades vista como la posibilidad de incidir positivamente y gestar un cambio?

Aprende más sobre estos temas ingresando a los links: What is Green Infrastructure? y Agua, megaciudades y cambio climático. Capacítate en urbanismo sustentable. Conoce nuestra Diplomatura en Arquitectura y Medio Ambiente.

 

 

FRIBURGO: LA CIUDAD MÁS VERDE

Si tienes la posibilidad de edificar una ciudad desde el principio… ¿cuáles serían tus prioridades? Inspírate en Friburgo de Brisgovia, un lugar de Alemania donde la ecología es la protagonista de todos los proyectos urbanísticos y sociales.

Con 230.000 habitantes, Friburgo es un lugar donde no se ven automóviles por las calles. Una red de tranvías eficiente y una ciclovía que abarca más de 450 kilómetros lograron que en pocos años el número de personas que se mueve en automóvil disminuyera un 30%. La reducción de las emisiones de CO2 no fue la única consecuencia de esto (20% menor que en la década de 1990), también se aprecia poder pasear tranquilamente, sin escuchar ruidos molestos de velocidad, bocinas y frenos.

Tras los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, la ciudad quedó casi por entero en ruinas. Los esfuerzos de reconstrucción repararon en el mapa del pueblo medieval que se erigía en la zona, fundado en el siglo XII. Y, a la vez, la atención también estuvo puesta en la sustentabilidad.

Algunos de sus edificios más emblemáticos son la Biblioteca de la Universidad de Friburgo, que, tras una inmensa remodelación para convertirla en una Passivhaus, consigue ahorrar 2 millones de euros anuales; también el estadio del club local SC Freiburg, que solo se alimenta con energía solar. El que ves en la imagen del artículo, es el nuevo ayuntamiento (o Neues Rathaus, en alemán) que se caracteriza por generar más energía de la que consume.

Es que en Friburgo, son varios los edificios que tiene esa condición. ¿Sabías que el primero, Heliotrop, fue inaugurado en 1994? La historia del Heliotrop es interesante. La casa fue construida por el arquitecto alemán Rolf Disch con la intención de que fuera su hogar.  El proyecto magistral fue reproducido en otras dos ciudades y hoy es un ejemplo de vivienda sustentable. En Offenburg, el Heliotrop es un centro de exposiciones; y, en Hipoltstein, es un laboratorio dental.

De todas maneras, la arquitectura sostenible de Friburgo no solo se encuentra en construcciones aisladas. La ciudad verde cuenta con barrios enteros que ahorran energía. Tal es el caso de Vauvan, un proyecto ambicioso que recubre 41 hectáreas y que no hubiera sido posible sin la participación activa de sus residentes.

Es que, de seguro, la conciencia ecológica de los habitantes de Friburgo es el elemento más verde de la ciudad. De hecho, el Estado garantiza un acceso equitativo y permanente a la educación e invierte puntualmente en la educación en sostenibilidad ambiental. El programa, denominado Hoja de Trébol, abarca una variedad de temas que incluyen desde protección del medioambiente hasta desarrollo económico y cultural sustentable. En 2011, Friburgo fue reconocida por la UNESCO como “Ciudad de la Década Mundial de la Educación para el Desarrollo Sostenible”.

Friburgo es un ejemplo de ciudad verde para el resto del mundo. Miles de funcionarios públicos la toman como modelo y se acercan hasta allí para inspirarse y hacerse a la idea de cómo replicar algunas cosas en sus propias ciudades.

Y tú, ¿ya conocías a la singular Friburgo?

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EMPATÍA SOCIAL DESDE LA VIRTUALIDAD

¿Puede la realidad virtual puede ser utilizada para despertar la empatía y así construir un mundo más justo? Descubre cómo esto sí es posible.

En 1962, Morton Heilig pudo al fin construir un prototipo de lo que había imaginado años antes: el Sensorama. Según como él lo definió, se trataba de una “Experiencia Teatral”, que tenía el objeto de generar un tipo de teatro multisensorial y constituirse como “el cine del futuro”. A partir de entonces, el desarrollo de tecnologías para la realidad virtual ha sido vertiginoso y con fines varios, como la educación, la formación de científicos y el juego.

Una reciente iniciativa de la ONU, United Nations Virtual Reality (UNVR), propone un nuevo uso: despertar la empatía de quienes toman decisiones. Con  videos cortos pero bien logrados, el proyecto busca que quien se coloque los lentes de realidad virtual se sumerja en contextos adversos, como la guerra, emigraciones masivas y lugares afectados por el cambio climático.

El dispositivo es una carcasa en la que se conecta el celular, cuya pantalla proyecta el video. Además, incluye auriculares, lo que hace que la experiencia se aún más vívida. La inmersión virtual nos vuelve  protagonistas de historias difíciles y nos hace, literalmente, mirar con los ojos de las personas que día a día tienen que lidiar con esa situación de vida.

La Real Academia Española define la palabra empatía como la capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos. Un libro o una película ya tienen esa peculiaridad de poder trasladarnos a lugares y tiempos diversos y mostrarnos la vida de uno o más personajes con quienes logramos una cercanía profunda que despierta las más variadas emociones en nosotros. Pero poder experimentar todo desde el interior, adoptando durante unos minutos una perspectiva concreta, sin dudas tiene un impacto mayor.

La experiencia Sidra

Clouds over Sidra es uno de los pequeños films que UNVR produjo con esta finalidad. En 2017, el secretariado de un grupo de trabajo para refugiados y migrantes de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD), citó a todos sus delegados y los introdujo en la vida de Sidra, un niño sirio de 12 años que pasa sus días en un campo de refugiados en Jordan.

La inmersión no solo fue visual: además de poder mirar a Sidra a los ojos y observar la cotidianeidad de un campo de refugiados –primera vez para muchos de los participantes –, pudieron también oír la voz de Sidra, sus deseos, sus miedos, y comprender mejor qué es lo que las personas en esas condiciones necesitan, en lugar de imponer soluciones de acuerdo a lo que creemos que les hace falta.

El uso de la realidad virtual con un objetivo social ya comienza a despertar conciencias y fortalecer compromisos para cambiar el mundo.

EDUCACIÓN ONLINE PARA TRABAJAR MEJOR

El e-Learning puede favorecer al desarrollo de habilidades para los “empleos del futuro”. Deja volar tu imaginación y ábrete a los nuevos mundos que se avecinan.

Hoy parece aceptarse sin demasiados pormenores el hecho de que en un futuro no muy lejano los trabajos que tendrán que desempeñar los profesionales serán muy diferentes de los que actualmente existen. Son múltiples y variadas las publicaciones que tratan este tema, que incluyen desde encargados de la gestión del “agua atmosférica” hasta hackers del tiempo, como sostiene el director ejecutivo del DaVinci Institute, Thomas Frey.

Para los trabajos del futuro, los jóvenes somos el público principal.

La cuestión es… ¿estamos capacitados para asumir ese tipo de trabajo? En Nesta –una fundación del Reino Unido para la innovación global –pensaron algunos puntos esenciales sobre los cuales deberíamos aprender antes de salir al mercado laboral, entre los que incluyeron como prioridad la promoción de las tecnologías digitales para la educación.

El mundo virtual será el nuevo gran escenario de los trabajos del futuro y conocerlo a fondo es esencial para movernos con soltura dentro de él. La promoción de las nuevas tecnologías no solo implica desarrollo y capacitaciones. Ya tenemos a nuestro alcance múltiples opciones para comenzar a interiorizar su uso.

Aprender sobre diferentes temas en un aula virtual, con profesores que se ponen en contacto con nosotros desde distintos países y con compañeros de culturas muy diversas, puede resultar una experiencia insustituible para aprehender más profundamente el lenguaje digital.

Porque, después de todo, la educación online será también una de las protagonistas de la transformación laboral. ¿No te parece? No han pasado dos décadas desde que era impensado tomar un curso al mismo tiempo con personas de todo el mundo.

CREATIVIDAD Y CULTURA A LA CABEZA DEL DESARROLLO INDUSTRIAL

Las industrias culturales y creativas se presentan como una opción posible para la reversión de las desigualdades en el mundo laboral. ¿Qué piensas al respecto?

¿Sabías que las industrias culturales y creativas generaron –solo en 2013 –29,5 millones de trabajos alrededor del mundo? La sorprendente cifra fue publicada en el marco de un gran estudio internacional conocido como el Primer Mapa de las Industrias Culturales y Creativas.

La mayoría de los empleos mencionados corresponden a la industria musical, que produjo casi 4 millones. Con más de 3 millones y medio, el sector de los libros quedó en segundo lugar (bastante esperanzador para aquellos que temen que el libro desaparezca).

Del total de los trabajos, el 7% se circunscribió a América Latina y el Caribe, cuya inversión generó 124 mil millones de dólares.

¿Y quiénes fueron los principales beneficiados de este boom laboral? En primer lugar, los jóvenes. En Europa, el 20% de los empleados de las industrias culturales y creativas tienen entre 15 y 29 años. Y, al mismo tiempo, la participación de la mujer también es una de las características distintivas de este sector económico. Por ejemplo, en el Reino Unido, las mujeres representan más del 50% de los empleados de la música.

Tanto los números que involucran a jóvenes como a mujeres nos invitan a soñar una realidad distinta de la que vivimos actualmente. Según estadísticas de la OIT, en promedio, las mujeres tienen una considerable mayor probabilidad de no conseguir trabajo respecto de los hombres (por encima de 26 puntos porcentuales). Y en cuanto a los jóvenes, la tasa mundial de desempleo es del 13%, en contraste con el 4,3% que representan los adultos.

¿Las industrias creativas comienzan a allanar el camino para revertir esa situación?

RENOVANDO LOS PARADIGMAS

El e-Learning es el nuevo paradigma educativo. ¿Qué piensas de las transformaciones sociales que supone?

La formación académica del hombre tiene manifestaciones palpables incluso desde la Antigüedad Clásica. Sócrates disertando en los espacios públicos, interpelando a los jóvenes a razonar más allá de las preconcepciones  que traían de su crianza; Platón en su Academia, cristalizando el pensamiento del maestro a sus discípulos, entre los que se encontraba Aristóteles; y más tarde él y su liceo, los peripatéticos, todo un legado de saber que hasta el día de hoy sigue formando parte de nuestra cultura. Y cada vez más educación, siglo tras siglo.

El desarrollo de la educación a través de la historia nos da cuenta de que estamos en presencia de una vastísima área del desenvolvimiento del ser humano. Tenemos sed de saber, necesitamos explicarnos las cosas, comprender los fenómenos, encontrar respuesta a las múltiples preguntas que se suscitan continuamente en nosotros. Descubrimos y aprendemos, nos construimos y deconstruimos en cada proceso de intercambio con nuestros pares. Y, sobre todo, nos relacionamos mejor con el mundo, cuando lo conocemos.

Los modos de enseñanza de los clásicos siguen implementándose en la actualidad y las instituciones de educación superior no son la excepción a esta tradición. Sin embargo, estos espacios se constituyen también como uno de los  escenarios –quizás el principal –de una nueva práctica: el e-learning.

La evolución vertiginosa de las tecnologías de la información y la comunicación nos desafía día a día a acrecentar nuestras capacidades y generar nuevas adaptaciones al medio que nos rodea. En cuanto a la educación superior, es necesario decidirnos completamente por las nuevas dimensiones que va adquiriendo a partir de las transformaciones culturales que trae la incorporación a la vida cotidiana de tantas y tan diversas tecnologías.  Se trata de poner en valor todas las ventajas que el e-learning supone para adentrarnos en ese mundo virtual sin prejuicios y entonces sacarle el mejor provecho.

Somos la generación que experimenta en carne propia los cambios de paradigma en las formas de enseñanza y aprendizaje. Y resiliencia y proactividad, dos palabras que recientemente se incorporaron a nuestro vocabulario,  son probablemente las actitudes a adoptar frente a este fenómeno.

Para convencernos aún más, entre las ventajas del e-learning encontramos la realización asincrónica del aprendizaje, que permite que el estudiante elija el momento que cree conveniente para llevarlo a cabo; hasta un 60% de mayor retención del conocimiento frente a un 10% del aprendizaje presencial –según The Research Institute of America –; y el estudio de cinco veces más material, sin incrementar el tiempo invertido. Por otro lado, Ambient Insight, consultora especializada en e-learning, sostiene que América Latina fue la región con más crecimiento del e-learning en 2016, con más de 115 proveedores. Tendencia que evidencia que esta práctica está en su auge.

Hoy, los razonamientos de Sócrates –registrados por Platón –son asequibles a miles de personas cada hora, logrando un alcance de seguro insospechado para el filósofo griego. Estos conocimientos, como así muchos otros de nuestro interés, están a nuestra disposición, en cualquier momento del día, desde la virtualidad.