CREATIVIDAD Y CULTURA A LA CABEZA DEL DESARROLLO INDUSTRIAL

Las industrias culturales y creativas se presentan como una opción posible para la reversión de las desigualdades en el mundo laboral. ¿Qué piensas al respecto?

¿Sabías que las industrias culturales y creativas generaron –solo en 2013 –29,5 millones de trabajos alrededor del mundo? La sorprendente cifra fue publicada en el marco de un gran estudio internacional conocido como el Primer Mapa de las Industrias Culturales y Creativas.

La mayoría de los empleos mencionados corresponden a la industria musical, que produjo casi 4 millones. Con más de 3 millones y medio, el sector de los libros quedó en segundo lugar (bastante esperanzador para aquellos que temen que el libro desaparezca).

Del total de los trabajos, el 7% se circunscribió a América Latina y el Caribe, cuya inversión generó 124 mil millones de dólares.

¿Y quiénes fueron los principales beneficiados de este boom laboral? En primer lugar, los jóvenes. En Europa, el 20% de los empleados de las industrias culturales y creativas tienen entre 15 y 29 años. Y, al mismo tiempo, la participación de la mujer también es una de las características distintivas de este sector económico. Por ejemplo, en el Reino Unido, las mujeres representan más del 50% de los empleados de la música.

Tanto los números que involucran a jóvenes como a mujeres nos invitan a soñar una realidad distinta de la que vivimos actualmente. Según estadísticas de la OIT, en promedio, las mujeres tienen una considerable mayor probabilidad de no conseguir trabajo respecto de los hombres (por encima de 26 puntos porcentuales). Y en cuanto a los jóvenes, la tasa mundial de desempleo es del 13%, en contraste con el 4,3% que representan los adultos.

¿Las industrias creativas comienzan a allanar el camino para revertir esa situación?