LA DIGITALIZACIÓN MEJORA LA CALIDAD DE VIDA

¿Tener una computadora puede influir positivamente en la vida de las personas? Adéntrate en esta nota y conoce los resultados de las investigaciones de la UNESCO.

¿Sabías que la digitalización tiene un impacto directo en la calidad de vida de las personas? Así lo sostiene la publicación de la UNESCO “Entornos digitales y políticas educativas. Dilemas y certezas”. Son múltiples las áreas de la persona humana y la sociedad para las que la digitalización crea oportunidades nuevas. Te damos un ejemplo indiscutido: el aprendizaje online.

Para aproximar una definición de calidad de vida, se establece una jerarquía de necesidades que incluye en su primer nivel la satisfacción de comida, en una segunda instancia el acceso a agua potable, energía, ropa y habitación; en tercer lugar, el cuidado personal y la protección de la salud; y, por último, el transporte y las comunicaciones. Si bien la incidencia más palpable de la digitalización podemos encontrarla en cuanto a la satisfacción de las necesidades de comunicación, la misma potencia, asimismo, también otras áreas de la persona humana y la sociedad.

Por ejemplo, la implementación de políticas institucionales que promueven la incorporación y el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación, se relaciona proporcionalmente con el crecimiento económico de un país. Según las estadísticas presentadas en el estudio citado, la digitalización influye en el incremento del PBI y en la reducción de la tasa de desempleo, entre otros factores determinantes. De este modo, la digitalización estaría también vinculada con la disminución de la desigualdad social.

Sin embargo, no puede dejarse de lado que actualmente solo el 5% de la población de Latinoamérica vive en contextos de sociedad digitalizada avanzada. Por otro lado, el dominio de las tecnologías es otro factor diferencial y, de hecho, bastante profundo.  Efectivamente, mientras las políticas destinadas a la inversión material en lo digital promueven la reducción de la brecha, “el desarrollo de las habilidades (para hacer uso de las tecnologías) descansa significativamente en los recursos cognitivos de los individuos (alfabetización lectora, contexto social y cultural) que están distribuidos en forma desigual y son difíciles de desarrollar.”

Si bien los índices de digitalización en América Latina son progresivos y existen grandes expectativas para nuestro continente, la heterogeneidad existente en la alfabetización digital nos demuestra que aún hay mucho por hacer para reducir las brechas sociales que esto provoca y caminar hacia una sociedad más igualitaria.